¿Por qué participamos en el bautismo?
El bautismo cristiano es la inmersión de un creyente en agua en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Es un acto de obediencia que simboliza la fe del creyente en un Salvador crucificado, sepultado y resucitado; la muerte del creyente al pecado; la sepultura de la vieja vida; y la resurrección para andar en novedad de vida en Cristo Jesús. Constituye un testimonio de su fe en la resurrección final de los muertos. Al ser una ordenanza de la iglesia, es un requisito previo para acceder a los privilegios de la membresía eclesiástica y a la Cena del Señor. La Cena del Señor es un acto simbólico de obediencia mediante el cual los miembros de la iglesia, al participar del pan y del fruto de la vid, conmemoran la muerte del Redentor y anticipan Su segunda venida.
Mateo 3:13-17; 26:26-30; 28:19-20; Marcos 1:9-11; 14:22-26; Lucas 3:21-22; 22:19-20; Juan 3:23; Hechos 2:41-42; 8:35-39; 16:30-33; 20:7;
Romanos 6:3-5; 1 Corintios 10:16, 21; 11:23-29; Colosenses 2:12.
Romanos 6:3-5; 1 Corintios 10:16, 21; 11:23-29; Colosenses 2:12.
